¿Qué es la catarata?
La catarata es la opacificación progresiva del cristalino, la lente natural del ojo. Es un proceso habitualmente ligado al envejecimiento, aunque también puede aparecer por traumatismos, ciertas enfermedades (diabetes), medicamentos (corticoides prolongados) o ser congénita.
El tratamiento es siempre quirúrgico. No existen gotas ni gafas que la curen: la única forma de eliminar la catarata es sustituir el cristalino opacificado por una lente intraocular transparente.
¿Qué síntomas produce?
- Visión borrosa progresiva, “como a través de un cristal sucio”.
- Sensación de deslumbramiento con luces o conduciendo de noche.
- Cambios frecuentes en la graduación de las gafas.
- Colores apagados o amarillentos.
- Dificultad para leer en ambientes con poca luz.
Facoemulsificación: la técnica estándar
La facoemulsificación es la técnica de elección hoy en día. A través de microincisiones de aproximadamente 2 mm, se introduce una sonda de ultrasonidos que fragmenta y aspira el cristalino opacificado. A continuación se implanta una lente intraocular plegable que se coloca exactamente en el lugar donde estaba el cristalino natural.
La intervención dura habitualmente entre 15 y 25 minutos, se realiza con anestesia tópica (gotas) y de forma ambulatoria, es decir, sin ingreso hospitalario.
Tipos de lentes intraoculares
Lente monofocal
Corrige bien un único foco (habitualmente la lejos). Es la lente estándar incluida en la mayoría de cirugías y la que cubren las aseguradoras y la sanidad pública. Tras la cirugía suelen seguir necesitándose gafas para leer.
Lente tórica
Corrige también el astigmatismo, mejorando la calidad visual sin gafas a la distancia elegida (lejos o cerca).
Lente multifocal o trifocal
Permite ver bien de lejos, intermedio (pantallas) y cerca, reduciendo de forma muy importante la dependencia de gafas. Requiere una buena selección del paciente y unas expectativas realistas, porque pueden aparecer halos nocturnos.
Lente EDOF (profundidad de foco extendida)
Una opción intermedia, con muy buena visión lejos e intermedia y menos halos que las multifocales tradicionales.
¿Cuándo conviene operar?
Tradicionalmente se decía “cuando la catarata esté madura”. Hoy ese criterio está obsoleto: se recomienda intervenir cuando la catarata empieza a deteriorar la calidad de vida (conducir, leer, trabajar, ver la televisión) y la corrección con gafas ya no la compensa. Esperar demasiado puede complicar la cirugía y prolongar la recuperación visual.
Postoperatorio
La recuperación visual suele ser rápida: en 24–48 horas la mayoría de pacientes ya ven con claridad. Durante las primeras semanas se aplican gotas antibióticas y antiinflamatorias siguiendo una pauta. Se evitan los esfuerzos intensos y el contacto del agua directa con el ojo durante unos días. Las revisiones habituales se realizan a las 24 h, semana, mes y a los 3–6 meses.
Preguntas frecuentes
¿La catarata puede volver?
No, una vez extraída no vuelve. Lo que sí puede aparecer con el tiempo es una opacificación de la cápsula posterior donde se aloja la lente. Se resuelve en consulta en 5 minutos con láser YAG, de forma indolora.
¿Se pueden operar los dos ojos a la vez?
Habitualmente se interviene un ojo primero y a los pocos días o semanas el segundo. Permite valorar la adaptación y minimizar riesgos.
¿La sanidad pública cubre la cirugía de catarata?
Sí, con lente monofocal. Las lentes premium (tóricas, multifocales, EDOF) habitualmente se gestionan en la sanidad privada o con un copago.